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martes, 13 de diciembre de 2011

El Diluvio Universal



Hay eventos que se nos han contado de una y mil maneras pero que por alguna razón - por incómodos, imagino yo - no llegamos a aceptar y asimilar. La creación del Hombre - como paso previo a la evolución - es uno de ellos; de esto ya comentamos anteriormente. El Diluvio Universal es otro de estos temas.

Como no creer en que en algún momento de la historia de nuestro planeta hubo un gran desastre que acabó con toda o gran parte de la vida que existía hasta ese momento. La Biblia, en el Génesis nos da no uno, sino dos relatos sobre este acontecimiento (el Yavista y el Sacerdotal). Los Sumerios también nos dan el relato a través del escrito sobre Gilgamesh. Los Hindúes nos cuentan un diluvio protagonizado por el Rey Svayambhuva Manu. Es muy común en las tribus de los Nativos Norte Americanos la historia sobre una gran inundación provocada por la lucha entre dos Serpientes gigantes. Entre los pobladores de la Isla de Pascua se cuenta de que los primeros habitantes llegaron a la Isla huyendo de una gran Desastre natural ocurrido en el Continente de Hiva (Lemuria). Los Mayas tienen un relato muy parecido. Los aztecas incluso dividen su historia en antes del Diluvio y después de este. Los Incas también tienen su historia diluviana. Los Griegos, los Asirios, los Egipcios, numerosas tribus africanas, los Tibetanos, en fin, no hay Región en la Tierra en donde no exista al menos uno o dos relatos contándonos sobre este desastre histórico.En el mundo se cuentan más de 500 relatos de diferentes culturas sobre esto. Entonces, Por que no creer en él?. Los relatos todos coinciden en el hecho de que el agua cubrió la mayor parte del planeta sólo salvándose la zonas montañosas de gran altura. Existen descubrimientos que efectivamente comprueban de que áreas que hoy están en la superficie, estuvieron por un tiempo inundadas. En donde sí existen ciertas diferencias es en las causas que provocaron el hecho. La causa más extendida en los relatos es que el Diluvio fue provocado por Dios (cada cultura le pone un nombre diferente al Dios) bajo un supuesto enfado por la forma como los humanos estaban viviendo. El Génesis de la Biblia (escrito en el Siglo V antes de Cristo) nos habla sobre la Ira de Dios por la maldad del Hombre.

Ahora bien, existe un texto hebreo muy antiguo llamado Libro de Enoch. En éste, se nos detalla de que la ira de Dios no era contra todos los hombres, sino contra un grupo de Ángeles llamados "Los Vigilantes" y sus hijos, unos gigantes llamados Nephilim. Estos seres, según el relato de Enoch, habrían sido los causantes de un gran desequilibrio entre los hombres. De hecho, en la Biblia, en el Libro de la Sabiduría, se hace mención acerca del Diluvio, de que cuando murieron los Orgullosos Gigantes la esperanza del mundo se refugió en una balsa y que en ella estaba la de una nueva humanidad.

Ahora nos preguntamos, ¿quien fue Enoch?. Se dice que Enoch fué un descendiente directo de Adán y fué el abuelo de Noé (el del arca). También se dice que Enoch es uno de los tres hombres de los cuales hay conocimiento de su ascenso a los cielos (los otros dos fueron Elías y Jesús). Algunos escritos afirman que él se convirtió en el Ángel llamado Metatrón al momento de subir al cielo. En el Islam, Enoch es tratado como Profeta y allí es conocido como Idris. Enoch vivió 3000 años antes de Cristo y vivió 365 años, edad en la cual fué ascendido en vida a los Cielos. En sus escritos el profetizó sobre el Gran Diluvio y el protagonismo que su nieto Noé tendría en él, también mencionaba el nacimiento de una nueva raza humana y el nacimiento del Hijo de Dios entre los mortales. Sus escritos no son aceptados por la Iglesia Católica como canónicos y son usados sólo como referenciales. Con todo ese historial, me parece que bien vale la pena aceptar lo que Enoch nos cuenta sobre el Diluvio.

Aquí quisiera que tratáramos de recordar lo que escribí anteriormente sobre la civilización Mu o Lemuria. Mencioné que los Lemures eran seres con un gran conocimiento tecnológico y muy espirituales; los Atlantes por el contrario, aunque con el mismo nivel tecnológico eran ambiciosos y egoístas. Mencioné también que los Atlantes eran muy altos, altísimos. Fueron acaso los Atlantes los gigantes (hijos de los Ángeles Vigilantes) a los que Enoch hace referencia?. La historia nos cuenta de que la ambición de los Atlantes provocó una ruptura en el equilibrio que por años había dominado el Planeta. En su afán por tomar el completo control le declararon la guerra a los Lemures. Con la avanzada tecnología con que contaban, no sería muy dificil pensar la existencia de algún tipo de armas de gran potencia destructora capaces de provocar grandes desastres naturales al momento de ser usadas.

En el relato Azteca se menciona que la Tierra estaba habitada por "Gigantes" y "Serpientes" (se acordarán que a los Lemures se les llamaban "Hombres Serpiente") y que la guerra entre ellos provocó la "ira de Dios" quien envió al Planeta "Rayos de Fuego" y derramó toda el agua del cielo sobre la Tierra. ¿No podría ser esto la consecuencia de un gran enfrentamiento nuclear?.

El otro punto interesante que es mencionado en el Libro de Enoch es acerca del contenido del Arca. Nuestra Biblia nos habla de pares de especies de animales, idea que parece algo absurda para muchos. Sin embargo, Enoch no habla de parejas de animales, él habla de Semilla, diciendo que en el Arca se encontraba la semilla de la Nueva humanidad. En la historia de Gilgamesh (versión Sumeria del Diluvio) no se habla en ningún momento de la ira de Dios, sino de una advertencia que Dios hace sobre la destrucción del mundo. En ese relato cuando Dios da instrucciones a Uta-na-pistim (el Noé sumerio) le indica que instale a bordo de la barca "la semilla de todos los seres vivos". Es que acaso estamos hablando de material genético?, si los Lemures y Atlantes eran tan avanzados tecnológicamente, podríamos pensar que efectivamente lo que transportó Noé en el Arca era material Genético de las especies vivas conocidas.

Con respecto al Arca, en casi todos los relatos se habla de que Dios dió instrucciones de como construirla, incluso en la Biblia se dan detalles de sus dimensiones. Pero existen tres versiones que dicen que Dios envió la nave y que esta no fue construida por los humanos. Los Hindúes hablan de que Dios (Visnú) envió la nave y esta fue arrastrada por un gran Pez. Los Aztecas no mencionan naves pero dicen que sólo los hombres que se convirtieron en Peces lograron sobrevivir. Los Mayas también mencionan de que Dios envió un gran Pez que se tragó a todos los que Dios quería salvar y solo por esto sobrevivieron. Un dato curioso, si observan la imagen que encabeza este escrito, podrán ver como dos hombres vestidos de peces!!!, saludan a Dios luego de sobrevivir al Diluvio. La imagen esta grabada en las tablillas en donde se encontró la historia de Gilgamesh (la versión Sumeria del Diluvio).

Después de todos estos antecedentes, me atreveré a hacer algunas suposiciones de lo ocurrido: El Diluvio Universal indudablemente existió. Yo no creo que haya sido provocado por la "ira de Dios" (recordemos que Jesús nos habla de un Dios de amor, y este es el mismo Dios), yo pienso de que el Diluvio fue producto de un cataclismo natural a causa del enfrentamiento bélico entre dos titánicas civilizaciones: La Lemuria y la Atlante. De alguna manera alguien intervino (los Lemures?, Dios?, los Lemures en representacion de Dios?) para salvar parte de lo ya hasta ahora existente. Y finalmente, creo que el Arca (o vehículo) en el cual viajaron los sobrevivientes contenía muestras genéticas de los seres vivos conocidos hasta entonces.

Mito? leyenda? Ciencia Ficción? Realidad? Amigos míos, hay demasiados mensajes y muchos de ellos son muy evidentes.

Nada sucede por azar

Información extraída del blog El Mundo de Annunaki

lunes, 21 de noviembre de 2011

Fuimos creados por seres extraterrestres?

Ésta es una pregunta que, aunque puede tener tinte amarillista, no ha dejado de pasar por la mente de muchos. Y es que normalmente al hablar de extraterrestres immediatamente nos imaginamos seres verdes o humanoides que solo vienen a invadirnos y a conquistar nuestro planeta. Pero, ¿y si esto no fuera cierto? ¿Y si realmente existieran seres de otros planetas, de otras galaxias, que han venido a nuestro planeta a ayudarnos? ¿Y si fuéramos obra de estos seres? ¿Que pasaría si descubriéramos que Dios, o lo que conocemos como tal, fuera un extraterrestre?... ...Diosssss, que desmadre!!!...

Debemos estar con la mente abierta para todo ya que cualquier cosa puede ocurrir y de la noche a la mañana, lo que creíamos como una verdad absoluta, puede ser echada a la basura por alguna nueva teoría o algún descubrimiento. No sería la primera vez que esto ocurre. Si pensamos que Isaac Newton y sus leyes fueron la base de nuestra ciencia física por 200 años y un buen día un joven de 25 años llamado Albert Einstein demostró que el mundo había estado equivocado. Pero Einstein lo que hizo fue demostrar una manera más lógica de ver nuestro mundo. Pero su Teoría de la Relatividad tiene muchos hilos sueltos y seguramente, en cualquier momento, algún otro científico nos dirá que hemos estado otros 100 años mas equivocados. Todavía quedan muchos misterios por descubrir.

Pensemos en el origen de la vida humana, ¿que sabemos sobre eso?. Charles Darwin nos dijo que somos obra de una evolución, que nacimos en una especie de sopa de minerales con alto contenido energético y poco a poco hemos ido evolucionando. Si uno se pone a pensar en esto de la evolución encuentra todavía muchas preguntas sin respuestas. Como es posible que por obra de la casualidad ciertos elementos se mezclaran en proporciones adecuadas en esa “sopa madre” y que también casualmente el impulso energético fuera el necesario para que de allí naciera el primer ser vivo. Y luego, como fue que este primigenio ser evolucionara en tantas especies (simples y complejas) como las que hoy conocemos en nuestro planeta. Definitivamente me parece que el Evolucionismo de Darwin tiene sus días contados.

En los últimos años un grupo de científicos han tomado de nuestros textos religiosos (realmente ninguna religión conocida habla de evolución) la teoría del Creacionismo que, contrariamente al evolucionismo, establece que los seres vivos fuimos creados. Es decir, no hubo “sopas”, no hubo casualidades. Fuimos creados premeditadamente por alguien o por algo con un fin específico. Pero entonces, ¿quienes nos crearon? y ¿con que fin nos crearon?.

Los modernos defensores del Creacionismo han lanzado a la palestra la Teoría del Diseño Inteligente (conocida como ID por sus siglas en inglés). La primera premisa sobre la cual la ID se basa es que fuimos creados por “Intervención externa”. Ellos no dicen por quien, pero cuando hablan sobre cual podría haber sido esa "intervención externa” ellos se aventuran a decir: “Ustedes saben quien”; una manera muy astuta de no caer en discusiones religiosas ni antropológicas. Pero, ¿no es eso lo que nos cuentan todas las culturas ancestrales?. Parece que, ante la incapacidad de los Evolucionistas de dar respuestas a las interrogantes, no nos queda más remedio que volver al sitio de donde nunca debimos salir: nuestras raíces.

Claro, afirmar que fuimos creados por “Usted sabe quien” no nos prueba realmente nada. Aceptar la ID como cierta nos deja un poco como si estuviéramos lanzándonos al vacío, ya que no existe realmente ninguna ecuación matemática, ni formulación química ni ley física que la soporte. Tengamos claro que le ha costado años a los Evolucionistas encontrar formas de como “comprobar” su teoría y aún hoy no han podido hacerlo en su totalidad. Tratar de opacar la validez de la ID señalándola como mito religioso ha sido una de las armas de sus detractores, pero ¿es el Génesis realmente un mito? ¿Que nos dicen los Sumerios? ¿Que nos dicen los Mayas?, ¿es que acaso están equivocadas todas las religiones?.

Pero veamos en detalle que más nos dicen los Creacionistas. La segunda premisa de la ID establece que de alguna manera existen fuerzas en la naturaleza que gobiernan todos los aspectos de la vida y la forma como ésta cambia. Con Philip Johnson a la cabeza (el principal impulsor de la ID), los Creacionistas establecen que hay que sustituir la ciencia secular que hoy conocemos y que no ha podido explicarnos los puntos más relevantes de nuestro mundo por una ciencia Teísta, es decir, un método que incluya a Dios en los procesos científicos!. Así, incluyendo la existencia de “usted sabe quien” se podría explicar el porque no ha aparecido el eslabón perdido: simplemente porque la especie humana fue creada y en algún momento su desarrollo fue interrumpido por alguna razón. Las especies que hoy conocemos son nacidas luego del gran Diluvio universal y son descendientes de las especies que se encontraban en el Arca de Noé.

La historia del Diluvio universal y de Noé ha llegado a nosotros por diferentes vías y en diferentes versiones, pero todas convergen en un punto: La vida en nuestra planeta en algún instante fue interrumpida, y una nueva vida nació luego de ese fenómeno natural. No solo la Biblia habla de ella. Las más avanzadas culturas ancestrales nos hablan de historias muy similares, entonces ¿porque no creerla?, eso explicaría el porqué de que no se halla podido conseguir vestigio de existencia de vida en un lapso de tiempo de nuestra historia, en realidad no hubo vida en nuestro planeta durante ese tiempo. Algunos precursores de la ID nos invitan a ir más allá: No crean en la figura del Arca de Noé como un simple barquito en donde por obra de un milagro se pudo meter en él un par de cada una de las especies que existían en la Tierra. ¡No!, esa idea es absurda y verla así por supuesto que causa burlas en el mundo científico. Quizás la analogía con el Arca fue la manera más adecuada que nuestros primitivos ancestros encontraron para explicarnos lo que realmente sucedió.

¿Porque no pensar que el Arca de Noé no fue un Barco sino una especie de Vehículo o nave?, en la mente de nuestros ancestros el único vehículo mobible que conocían era las embarcaciones fluviales así que tiene sentido que nos hallan echado el cuento hablándonos de un “Arca”.

¿Por qué no pensar que cuando se nos dice que Noé mantuvo dentro de ese “vehículo” un par de cada uno de las especies esto no significa “estrictamente” eso? En aquel entonces quizás era una manera de explicar las cosas pero hoy en día podríamos decir que el proceso de selección que hiciera Noé no necesariamente tendría que haber sido físico, pudo haber sido Biológico; es decir, en lugar de especies, pudo haber coleccionado “genes”. ¿Por que no?, Si “Usted sabe quien” se le apareció y le dio las instrucciones sobre como construir el Arca porque no pensar que también pudo haberle dado instrucciones sobre como coleccionar material genético?

El evolucionismo no ha podido responder la gran pregunta: ¿Como se originó la vida en nuestro planeta?. Nuestros ancestros nos han contado una historia diferente a la que ellos pregonan, ¿por que entonces buscar otras explicaciones?.



Nada sucede por azar

Información extraída del blog El Mundo de Annunaki

El origen de nuestra civilización.

Después del gran Diluvio el Planeta quedó casi desolado. Algunas tribus lograron sobrevivir y algunos vestigios de las viejas civilizaciones persistieron pero muy dismunuidos. Sin embargo, la gran esperanza estaba dentro de una nave muy especial: el Arca de Noé.



Quien fué Noé (o Noah) y por qué fué él el escogido ya lo hemos mencionado en artículos anteriores; de cualquier manera, recordemos que Noé fué descendiente directo de Enoch (quien a su vez lo era del misterioso tercer hijo de Adan: Seth) y fué escogido por representar la pureza de una raza creada por Dios. En el Islam, Noé (llamado allí Nú) es considerado (al igual que su antecesor Enoch) un Profeta.

Pero no nos desviemos. Una vez que el Diluvio terminara, el Arca llegó a su destino. El sitio de arribo está envuelto aún bajo la sombra de mitos y leyendas. La Biblia menciona las cimas del Monte Ararat como su final destino. Muchos Antropólogos identifican a un Monte conocido como Ararat y que está ubicado en las fronteras de Turquía, Iran y Armenia, como el Ararat mencionado en la Biblia. Sin embargo ultimamente han habido estudios que indican de que ese Monte en Turquía no es el verdadero Ararat bíblico.

Varios factores son tomados en cuenta para descartarlo: El Monte Ararat Turco es la montaña más alta de una Cordillera muy grande conocida como las Urartians. Este Monte Ararat tiene más de 5000 metros de altura. No existe ninguna evidencia de que el nivel del agua durante el diluvio haya ascendido tanto; al contrario, si existen evidencias de la sobrevivencia post diluviana de grupos humanos en tierras bajas. Esta montaña era conocida antiguamente como Urartú y solo fué conocida como Ararat alrededor del año 2000 AC, mucho después de la narración bíblica. Estos dos factores son suficientes para pensar que este no es el sitio buscado.



Estudiando más profundamente los escritos de la época, los historiadores han encontrado muchas coincidencias en cuanto a que Noé no arribó a tierras turcas sino a tierras iraquies. El Corán, libros babilónicos, antiguos libros persas e incluso antiguas leyendas turcas, establecen que el Arca de Noé tuvo como destino final un Monte ubicado en el valle formado por los rios Tigris y Eufrates.

El Valle del Tigris y Eufrates es de suma importancia en el origen de nuestra civilización. Estudiosos Bíblicos nos dicen que, de acuerdo a lo descrito en la Biblia, el paraiso de Adán y Eva estuvo localizado también entre los ríos Tigris y Eufrates!!!.

Esta coincidencia es realmente curiosa. Asumimos, porque así lo dicen las investigaciones históricas, que Adán y Eva fueron los primeros humanos y fueron creados al principio de los tiempos; como hemos dicho su creación tuvo lugar en el Valle formado por los Ríos Tigris y Eufrates. Pero, a pesar de que la creación tuvo lugar en ese sitio, la historia nos dice que la primera versión de la Raza Humana floreció y se desarrolló primordialmente en los continentes de Lemuria y Atlantis. Muchos indicios nos llevan a creer que fué desde Lemuria que partió la llamada "Arca de Noé" y de acuerdo con lo expuesto acá (y que es el resultado de Invesntigaciones muy serias), el Arca finalmente vino a arribar al mismo lugar en donde todo comenzó!!!. Esto es realmente impresionante.

Ahora bien, que pasó luego de que Noé arribara con su precioso cargamento al mencionado Valle? Una buena pista nos la dan los Sumerios.

Quienes fueron los Sumerios? Los Sumerios es la civilización más antigua de la que se tienen pruebas físicas. De las civilizaciones de Lemuria y Atlantis sólo se tienen historias y leyendas en cambio de los nativos de la región de Sumer tenemos todo un legado: Ellos utilizaban la escritura y tenian un idioma bien constituido y formal. Ellos tenían conocimientos bien avanzados en Matemáticas, Administración, Astronomía, Astrología, Arquitectura, Ingeniería Civil y Mecánica, Física y Química. Los Sumerios estaban constituidos en Ciudades independientes con una organización política y administrativa envidiable; de hecho, de ellos tomaron los griegos la idea de Democracia y de ellos también viene el concepto de Federalismo. Sin temor a equivocarnos podemos afirmar que los Sumerios fueron quienes crearon nuestra civilización.

El origen de los Sumerios es todo un misterio. Nadie se explica como en el medio de la nada surgió esta avanzada sociedad. Nadie sabe de donde obtuvieron sus conocimientos. nadie sabe incluso porque ellos tenían caraterísticas físicas muy distintas a los habitantes de las zonas vecinas. La respuesta es aún más sorpresiva: Los Sumerios deben su nombre a la región de Sumer, sitio geográfico en donde se iniciaron. La Región de Sumer esta ubicada en el Valle formado entre el Tigris y el Eufrates, territorio que luego fué conocido como Mesopotamia y que hoy en día es Irak!!!!.

Ah!, pero las sorpresas no se acaban allí. Arqueólogos han demostrado que, a juzgar por la edad de las piezas sumerias más antiguas conseguidas, el origen de los Sumerios ocurrió en una fecha muy próxima a la fecha que, según los escritos, finalizara el Diluvio Universal y Noé arribara con su Arca a esas mismas tierras!!!

Lo expuesto anteriormente nos conduce a una lógica conclusión: Los Sumerios son el producto del desarrollo evolutivo del cargamente que Noé transportara en su Arca. Esto explicaría el porque de su diferencia racial y el porque de su conocimiento avanzado.

Volvamos un poco atrás. Había mencionado antes que fueron los Sumerios quienes nos daban la pista más clara de lo que había sucedido una vez que Noé arribara al Valle de Sumer. Las fotos que encabezan este escrito son dos pictogramas sumerios.

El Primero de ellos es llamado Nibiran, hay estudiosos que afirman que los representado alli son tubos de ensayo y el Ser más pequeño (al cual llaman Nibiran) es un ser Humano proveniente de esos tubos de ensayo.

El segundo pictograma es aún más elocuente. Este pictograma es complemento de otro al cual han llamado "Arbol de la vida". El de la parte inferior tiene mucha semejanza con el símbolo que por Siglos se ha usado para representar la ciencia Médica y el superior es muy parecido a una cadena de ADN!!!!

Vamos a arriesgarnos entonces a hacer una hipótesis: El arca de Noé contenía muestras genéticas (esto ya lo habíamos dicho). Una vez que el Arca llegara al Valle de Sumer se procedió a hacer manipulación genética (quizás con genes proveniente de Noé quien era considerado Puro) y de este proceso nació la segunda generación de la raza Humana: Los Sumerios.

Que tienen de diferente los Sumerios (Descendientes de Noé) de los primitivos humanos (provenientes de Adán)? La historia nos relata muchas veces que en la era pre - Diluvio la raza humana era controlada y Supervisada por enviados de Dios (o lo que conocemos como tal). Sin embargo, en las historias post - Diluvio esa Supervisión no es mencionada. Tal parece que a los hijos de Noé se nos dió algo que no tenían los hijos de Adán: el libre albedrío y una vocecita interior que intenta guiarnos y a la que muchas veces nos negamos a escuchar...


Nada sucede por azar

Información extraída del blog El Mundo de Annunaki

lunes, 24 de octubre de 2011

El mito de La Atlántida

La Atlántida es el nombre de una isla legendaria desaparecida en el mar hace 10.000 años, mencionada y descrita por primera vez en los diálogos Timeo y Critias, textos del filósofo griego Platón. Es mi mito-leyenda favorita y espero ansiosa que algún día sea descubierta para poder reorganizar fechas, hechos y acontecimientos en la historia de la humanidad. Recuerdo que Julio Verne ya hacía mención de una ciudad sumergida en su novela 20.000 leguas de viaje submarino y seguro que se refería a ella, la vió en sus sueños. Mi opinión: yo la ubico cerca de las islas Azores, posiblemente las mismas islas fueran las montañas de la Atlántida en antaño. Cerca de esa zona, en 2009, Google Heart captó unas curiosas imágenes del fondo marino y se ve como delimitan estructuras geométricas, posiblemente calles, columnas... aunque tampoco sería la primera vez que ocurre, muchas son las leyendas de ciudades perdidas en los fondos marinos que fueron construidas por civilizaciones ya olvidadas y desaparecidas en el principio de los tiempos, altamente avanzadas, capaces de construir increíbles maravillas. Entre varios casos de la misma índole destaco Yonagumi (Japòn) del que ya hablaré en otra entrada.

La precisa descripción de los textos de Platón y el hecho que en ellos se afirme que se trata de una historia verdadera, ha llevado a que, especialmente a partir de la segunda mitad del siglo XIX, durante el Romanticismo, se hayan propuesto numerosas teorías sobre su ubicación. No obstante, en la actualidad, se piensa que el relato presenta anacronismos y datos imposibles, lo que descartaría su verosimilitud literal; sin embargo, se ha apuntado la posibilidad de que la leyenda haya sido inspirada en un fondo de realidad histórica vinculado a alguna catástrofe natural, como podría ser una inundación, un gran terremoto o una erupción volcánica.



La Atlántida ha servido de inspiración para numerosas obras literarias y cinematográficas, especialmente historias de fantasía y ciencia-ficción. Las primeras referencias a la Atlántida aparecen en el Timeo y el Critias, textos en diálogos del filósofo griego Platón. En ellos, Critias, discípulo de Sócrates, cuenta una historia que de niño escuchó de su abuelo y que éste, a su vez, supo de Solón, el venerado legislador ateniense, a quien se la habían contado sacerdotes egipcios en Sais, ciudad del delta del Nilo. La historia, que Critias narra como verdadera, se remonta en el tiempo a nueve mil años antes de la época de Solón, para narrar cómo los atenienses detuvieron el avance del imperio de los atlantes, belicosos habitantes de una gran isla llamada Atlántida, situada frente a las Columnas de Hércules y que, al poco tiempo de la victoria ateniense, desapareció en el mar a causa de un terremoto y de una gran inundación.

En el Timeo, Critias habla de la Atlántida en el contexto de un debate acerca de la sociedad ideal; cuenta cómo llegó a enterarse de la historia y cómo fue que Solón la escuchó de los sacerdotes egipcios; refiere la ubicación de la isla y la extensión de sus dominios en el mar Mediterráneo; la heróica victoria de los atenienses y, finalmente, cómo fue que el país de los atlantes se perdió en el mar. En el Critias, el relato se centra en la historia, geografía, organización y gobierno de la Atlántida, para luego comenzar a narrar cómo fue que los dioses decidieron castigar a los atlantes por su soberbia. Este relato se interrumpe abruptamente, quedando la historia inconclusa.

Los textos de Platón sitúan la Atlántida frente a las Columnas de Hércules (lugar tradicionalmente entendido como el estrecho de Gibraltar) y la describen como una isla más grande que Libia y Asia juntas. Se señala su geografía como escarpada, a excepción de una gran llanura de forma oblonga de 3000 por 2000 estadios, rodeada de montañas hasta el mar. A mitad de la longitud de la llanura, el relato ubica una montaña baja de todas partes, distante 50 estadios del mar, destacando que fue el hogar de uno de los primeros habitantes de la isla, Evenor, nacido del suelo.

Según el Critias, Evenor tuvo una hija llamada Clito. Cuenta este escrito que Poseidón era el amo y señor de las tierras atlantes, puesto que, cuando los dioses se habían repartido el mundo, la suerte había querido que a Poseidón le correspondiera, entre otros lugares, la Atlántida. He aquí la razón de su gran influencia en esta isla. Este dios se enamoró de Clito y para protegerla, o mantenerla cautiva, creó tres anillos de agua en torno de la montaña que habitaba su amada. La pareja tuvo diez hijos, para los cuales el dios dividió la isla en respectivos diez reinos. Al hijo mayor, Atlas o Atlante, le entregó el reino que comprendía la montaña rodeada de círculos de agua, dándole, además, autoridad sobre sus hermanos. En honor a Atlas, la isla entera fue llamada Atlántida y el mar que la circundaba, Atlántico. Su hermano gemelo se llamaba Gadiro (Gadeiron o Gadeirus y Eumelo en griego) y gobernaba el extremo de la isla que se extiende desde las Columnas de Heracles hasta la región que, posiblemente por derivación de su nombre, se denominaba Gadírica, Gadeirikês o Gadeira en tiempos de Platón.

Favorecida por Poseidón, la tierra insular de Atlántida era abundante en recursos. Había toda clase de minerales, destacando el oricalco, traducible como cobre de montaña, más valioso que el oro para los atlantes y con usos religiosos (actualmente se piensa que debía ser una aleación natural del cobre); grandes bosques que proporcionaban ilimitada madera; numerosos animales, domésticos y salvajes, especialmente elefantes; copiosos y variados alimentos provenientes de la tierra.



Tal prosperidad dio a los atlantes el impulso para construir grandes obras. Edificaron, sobre la montaña rodeada de círculos de agua, una espléndida acrópolis plena de notables edificios, entre los que destacaban el Palacio Real y el templo de Poseidón. Construyeron un gran canal, de 50 estadios de longitud, para comunicar la costa con el anillo de agua exterior que rodeaba la metrópolis; y otro menor y cubierto, para conectar el anillo exterior con la ciudadela. Cada viaje hacia la ciudad era vigilado desde puertas y torres, y cada anillo estaba rodeado por un muro. Los muros estaban hechos de roca roja, blanca y negra sacada de los fosos, y recubiertos de latón, estaño y oricalco. Finalmente, cavaron, alrededor de la llanura oblonga, una gigantesca fosa a partir de la cual crearon una red de canales rectos, que irrigaron todo el territorio de la planicie.

Los reinos de la Atlántida formaban una confederación gobernada a través de leyes, las cuales se encontraban escritas en una columna de oricalco, en el Templo de Poseidón.14 Las principales leyes eran aquellas que disponían que los distintos reyes debían ayudarse mutuamente, no atacarse unos a otros y tomar las decisiones concernientes a la guerra, y otras actividades comunes, por consenso y bajo la dirección de la estirpe de Atlas. Alternadamente, cada cinco y seis años, los reyes se reunían para tomar acuerdos y para juzgar y sancionar a quienes de entre ellos habían incumplido las normas que los vinculaban.

La justicia y la virtud eran propios del gobierno de la Atlántida, pero cuando la naturaleza divina de los reyes descendientes de Poseidón se vio disminuida, la soberbia y las ansias de dominación se volvieron características de los atlantes. Según el Timeo, comenzaron una política de expansión que los llevó a controlar los pueblos de Libia (entendida tradicionalmente como el norte de África) hasta Egipto y de Europa, hasta Tirrenia (entendida tradicionalmente como Italia). Cuando trataron de someter a Grecia y Egipto, fueron derrotados por los atenienses.

El Critias señala que los dioses decidieron castigar a los atlantes por su soberbia, pero el relato se interrumpe en el momento en que Zeus y los demás dioses se reúnen para determinar la sanción. Sin embargo, habitualmente se suele asumir que el castigo fue un gran terremoto y una subsiguiente inundación que hizo desaparecer en el mar la isla donde se encontraba el reino o ciudad principal, "en un día y una noche terribles", según señala el Timeo.


Se conservan no pocos párrafos de escritores antiguos que aluden a los escritos de Platón sobre la Atlántida; ciertamente se han perdido muchos otros. Estrabón, en el siglo I a. C., parece compartir la opinión de Posidonio (c. 135-51 a. C.) acerca de que el relato de Platón no era una ficción.

Un siglo más tarde, Plinio el Viejo nos señala en su Historia Natural que, de dar crédito a Platón, deberíamos asumir que el océano Atlántico se llevó en el pasado extensas tierras. Por su parte, Plutarco, en el siglo II, nos informa de los nombres de los sacerdotes egipcios que habrían relatado a Solón la historia de la Atlántida: Sonkhis de Sais y Psenophis de Heliópolis. Finalmente, en el siglo V, comentando el Timeo, Proclo refiere que Crantor (aprox. 340-290 a. C.), filósofo de la Academia platónica, viajó a Egipto y pudo ver las estelas en que se hallaba escrito el relato que escuchó Solón. Otros autores antiguos y bizantinos como Teopompo, Plinio, Diodoro Sículo, Claudio Eliano y Eustacio, entre otros, también hablan sobre la Atlántida, o los atlantes, o sobre una ignota civilización atlántica.

Si bien conocida, durante la Edad Media la historia de la Atlántida no llamó mayormente la atención. En el Renacimiento, la leyenda fue recuperada por los humanistas, quienes la asumirán unas veces como vestigio de una sabiduría geográfica olvidada y otras, como símbolo de un porvenir utópico. El escritor mexicano Alfonso Reyes afirma que la Atlántida, así resucitada por los humanistas, trabajó por el descubrimiento de América. Francisco López de Gómara en su Historia General de las Indias, de 1552, afirma que Colón pudo haber estado influido por la leyenda atlántida y ve en voz náhuatl atl (agua) un indicio de vínculo entre aztecas y atlantes.

Durante los siglos XVI y XVII, varias islas (Azores, Canarias, Antillas, etc.) figuraron en los mapas como restos del continente perdido. En 1626, el filósofo inglés Francis Bacon publica La Nueva Atlántida (The New Atlantis), utopía en pro de un mundo basado en los principios de la razón y el progreso científico y técnico. En España, en 1673, el cronista José Pellicer de Ossau identifica la Atlántida con la península Ibérica, asociando a los atlantes con los misteriosos tartesios.

domingo, 15 de mayo de 2011

Lemuria y la Atlántida

Hace 14.000 años vivió en nuestro planeta lo que sería la primera generación de raza humana, estos seres vivieron en un continente conocido con el nombre de Lemuria o simplemente Mu. Los Lemures eran seres con un alto grado espiritual y una avanzada tecnología y eran conocidos como los Seres Serpiente por tener un particular rasgo en sus ojos que los hacían parecer que tenían ojos de reptiles. Estaban situados geográficamente en el Oceáno Pacífico entre Australia y América. Las cimas más altas de sus montañas son lo que hoy conocemos como Hawaii, Japón y Filipinas, entre otros. Se dice que su extensión nacía en las costas de Asia, en donde se encuentra China y moría en la Isla de Pascua hacia al Sur y en las costas de California hacia el Norte. Por un tiempo ellos fueron la cultura más avanzada de la Tierra. Los Lemures tenían una alta influencia en sus colonias; habían muchas de ellas, unas en Asia, otras al Norte de América y otras en el Sur de la América. Las civilizaciones que hoy conocemos como Chinas, Japonesas, los Nativos Norte Americanos y las culturas Mayas, Aztecas e Incas, descienden de ellos.



Pero, hace 8000 años apareció otra cultura sobre el Planeta: Los Atlantes. Estos seres eran altos, muy altos. Tenían igual avance tecnológico que los Lemures pero mayor ambición que estos. Los Atlantes estaban establecido en un Continente en el Oceáno Atlántico. Naciendo en las costas del Estado de Florida en EU y muriendo en las costas de Europa y el Norte de Africa en el estrecho de Gibraltar. Los Atlantes sentían envidia por la influencia que los Lemures tenían.


Por un tiempo ambas culturas compartieron el dominio del planeta, pero la ambición de los Atlantes era tomar el control absoluto del Planeta. Las tensiones entre ambas culturas crecieron hasta que estalló la gran Guerra.


Los Lemures no eran guerreros, los Atlantes sí. Los Lemures sabían que esa guerra significaría el fin de la humanidad tal como era conocida hasta entonces. Fué así como antes de la Batalla final, uno de sus miembros llamado Noah recibió un mensaje de una luz muy brillante que apareciendo ante él le dió instrucciones para construir una nave y para recopilar muestras de los seres vivos existentes, estas muestras incluían tanto especímenes Lemures como Atlantes. Esa Luz dijo llamarse Yaveh.



La batalla final comenzó y todo terminó. El Planeta cambió. La soberbia de unos había acabado con lo que hasta ahora se había construido. Los Atlantes en su afán por conseguir su objetivo habían utilizado un tipo de energía que había estado prohibida por el peligro que representaba. Esa energía provocó grandes desastres naturales. Terremotos azotaron el planeta y con estos grandes maremotos y erupciones volcánicas. El mar lo cubrió todo y al final grandes territorios desaparecieron definitivamente en el fondo del mar, entre ellos: Lemuria y la Atlántida.


Pero no estaba perdido. Los Lemures habían sembrado su semilla en varias partes en donde hubo sobrevivientes de esa tragedia. Además, existía aún una gran esperanza: Noah y su nave. Ella representaba el futuro. De alli nacería la nueva generación de la raza humana….


Nada sucede por azar

Información extraída del blog El Mundo de Annunaki

La esfinge, esa gran desconocida

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