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martes, 8 de mayo de 2012

El Triángulo del Dragón


Mucho se ha escrito sobre el famoso Triángulo de las Bermudas, es por esto que no vamos a incidir hoy en ese tema. Pero de lo que muy poca gente tiene conocimiento, debido a que no se le ha dado tanta publicidad, es que en las antípodas de las Bermudas (en el lado contrario del globo terrestre), sucede otro inquietante misterio de desapariciones y naufragios sin explicar.





En el mundo, del lado opuesto al Triángulo de las Bermudas, existe una sección del océano asombrosamente similar en cuanto a su historial de barcos y aviones desaparecidos. Hace ya mil años que los japoneses tienen conciencia de esta peligrosa zona. La han llamado Ma-no Umi: el Mar del Diablo. Durante años los marineros han atribuido las repetidas pérdidas de pesqueros a demonios marinos, agitados dragones que suben a la superficie del océano para apoderarse de los barcos y arrastrarlos con sus tripulantes a sus guaridas submarinas.



El Triángulo del Dragón, al igual que el de las Bermudas, forma un patrón triangular. Partiendo del oeste de Japón, al norte de Tokio, sigue una línea hasta un punto del Pacífico que se encuentra a unos 145 grados de latitud este. Ambos se encuentran en los 35 grados de latitud oeste y este respectivamente. Pero las semejanzas no terminan aquí, ambas zonas se situan en el extremo oriental de las masas continentales, en la caida hacia aguas profunsas donde el mar se ve arrastrado por fuertes corrientes encima de zonas volcánicas activas.



Una larga lista de embarcaciones pesqueras, grandes buques de la armada y aviones de todo tipo han desaparecido junto con toda su tripulación desde hace más de mil años. Tanto los testimonios de supervivientes, como las últimas comunicaciónes de los que no volvieron, apuntan a fallos en los sistemas de navegación, distensiones espaciotemporales y desviaciones de la consciencia de los tripulantes. Se ha comprobado que la actividad magnética de la zona es superior, junto con la del triángulo de las Bermudas, a cualquier zona del globo. Pero lo que nadie puede asegurar es que esta sea la causa de las desapariciones.



Son numerosos los testigos de avistamiento ovni en esta zona del Pacífico. Al igual que en las Bermudas la actividad de naves extraterrestres es enorme. Se baraja la posibilidad de la existencia de una gran base extraterrestre en las profundidades del océano (las fosas alcanzan los 12.000 metros de profundidad), ellos provocarían las anomalías magnéticas y secuestrarían nuestros navios, pero... ¿Para que?... ¿Cual es el fin de tal curuel misión?.



La otra teoría apunta a una conectividad entre los polos magnéticos de los dos triágulos que provoca una brecha espaciotemporal, pero... ¿Cual es el otro lado?... ¿Otro espacio? ¿Otro tiempo? ¿Otra dimensión?. La realidad es que existen dos zonas en la Tierra en las que naves enormes desaparecen sin dejar rastro junto a toda su tripulación, y jamás vuelven a dar señales de vida.

lunes, 5 de marzo de 2012

Batalla de Ovnis en Génova



En agosto de 1608, los habitantes del Sur de Francia y del Noroeste de Italia, desde Marsella hasta Génova, asisten a una auténtica oleada de ovnis (Objetos Voladores No Indentificados), debidamente contada en una crónica de la época titulada "Discursos de las terribles y espantosas señales aparecidas sobre el mar de Génova".

He aqui uno de los más antiguos documentos descubierto hace poco (aunque no el único en su especie), fechado en1608, y redactado por un tal Pierre Ménier, de profesión editor sito en la Puerta de Saint-Victor (París); aqui no se trata de "platillos volantes" dado que el término es del siglo XX. El documento se presenta bajo una forma de antiguo librillo que tanto pululaban durante el siglo XVII. El relato abarca siete páginas y está escrito en francés...

"Discurso de las terribles y espantosas señales aparecidas sobre el mar de Génova a principios del mes de agosto pasado, con los prodigios de la sangre caída del cielo en forma de lluvia del lado de Niza y en varios lugares de la Provenza, asi como la aparición de dos hombres en el aire los cuales se batieron repetidas veces, sobre la isla de Martigues que es una villa sobre el mar a cinco leguas de Marsella."

El tal Pierre Ménier habla de lluvia de sangre, fenómeno meteorológico de sobras conocido en nuestros días, y que debía ser sin duda una de esas lluvias venidas del Norte de Africa y enrojecidas por la presencia de microorganismos. El testigo y escritor interpretaba ese fenómeno como una expresión de la cólera de Dios.

"A principios del mes de agosto del año mil seiscientos ocho, sobre el mar de Génova se han visto las más horribles señales que de memoria de hombre se ha hablado jamás, ni escrito, unos teniendo forma humana con brazos que parecían estar cubiertos de escamas, y en cada una de sus manos llevaban dos horribles serpientes voladoras que se enroscaban alrededor de sus brazos surgiendo al parecer desde la altura de sus ombligos, volando muy arriba por encima del mar y profiriendo gritos horribles, cosa que era del todo espantoso y, a veces, se sumergían en las aguas para salir nuevamente a una distancia más lejana. Sus gritos eran tan espantosos que varias personas cayeron enfermas por el miedo sufrido. Se veían algunas figuras con forma de mujer. Otros tenían el cuerpo similar al cuerpo humano, todo recubierto de escamas pero con la cabeza en forma de dragón."

Tengamos en consideración que para esos acontecimientos tan extraordinarios, el autor los compara con elementos que le son familiares y propios de su época. Por ejemplo, la "cabeza en forma de dragón", ¿qué se supone que era un dragón para la gente de entonces? Sea como fuere, los Genoveses vieron formas metálicas surgir de las aguas del Mediterráneo, desplazándose bajo el mar y produciendo un ruido infernal. Puesto que esas "apariciones" o manifestaciones insólitas se reproducen sucesivamente en ese mes de agosto, las autoridades decidieron pasar al ataque.

"La señoría mandó disparar algunos cañones para procurar echarlos del lugar, y les fueron disparados unos ochocientos cañonazos, pero en vano, pues no parecieron extrañarse de ningún modo."

¡Nada menos que 800 cañonazos! Ochocientos disparos que no dieron resultado alguno y, el 15 de agosto día de la Asunción, las cosas se pusieron aún más serias para los Genoveses. Desde hacía dos semanas vivían en un permanente estado de angustia:

"El décimo quinto día de agosto, aparecieron sobre el dicho mar del Puerto de Génova tres carrozas arrastradas cada una por seis figuras de fuego que parecían dragones. Y los mencionados carruajes marchaban en direcciones contrarias de unos y otros, y arrastrados por las figuras encendidas con sus serpientes, continuando con sus espantosos gritos y aproximándose de muy cerca a Génova, tanto que los espectadores, al menos la mayor parte, huyeron asustados temiendo los efectos de tales prodigios, pero cuando hicieron por tres veces el recorrido a lo largo del puerto después de proferir gritos tan potentes de ruido que hicieron temblar las montañas de los alrededores, se perdieron todos en el mar y, desde entonces, no se vio ni se tuvo noticia de ellos."

Y prosigue:

"Todo esto ha dado lugar a grandes perjuicios para muchos ciudadanos de Génova, unos habiendo muerto de miedo como el hijo del Signore Gasparino de Loro, así como el hermano del Signore Antonio Bagatelo; varias mujeres también perecieron de terror. Desde que cantamos el te deum, se han desvanecido."


OLEADA DE OVNIS EN NIZA, FRANCIA


Niza, 1608. En los archivos históricos de la ciudad francesa de Niza (Nice), una más que curiosa historia de una intervención extraterrestre (?) fue encontrada.

Al principio del siglo XVII, Niza principal puerto del Reino de Piamonte conoce un período de gran prosperidad. La imponente fortaleza que domina la villa desvía las incursiones berberiscas que atacan regularmente las costas vecinas. Sobre el muelle se yerguen elegantes residencias con sus ricos balcones. En esa encantadora ciudad marítima se respira la paz en un clima paradisíaco cuando, de pronto...

Al anochecer del 5 de agosto de 1608, los Nicenses vieron aparecer en el cielo tres masas luminosas que se desplazaban a gran velocidad. Los artefactos se paran repentinamente encima de la fortaleza. Bajan hasta un metro por encima de las aguas, al ralentí. Los habitantes pudieron examinar al detalle los tres aparatos. Manteniéndose cerca del agua, las tres masas provocaron una especie de hervor del mar liberando un vapor ocre anaranjado, todo en medio de un ruido infernal. De uno de los artefactos surgió un ser, luego dos... Esos dos seres se sumergieron en el agua hasta las caderas. Sus brazos sostenían en vertical dos tubos ligados a la cintura. Durante dos horas, los artefactos permanecieron en esa posición. Luego, sobre las 22 horas (las 10 de la noche), los dos seres embarcaron y los aparatos partieron en dirección Este, en medio de un infernal ruido, desapareciendo en segundos.

Los Nicenses, atribuyendo ese fenómeno a una advertencia divina, se mobilizaron para organizar largas y nutridas procesiones religiosas encabezadas por el Cristo, hasta el alba del 6 de agosto. En la mañana del 22 de agosto, los tres aparatos se presentaron ante Génova. Informados de los acontecimientos acaecidos en Niza, durante 17 días seguidos, desencadenan una violenta ráfaga de su artillería sobre las tres naves sin que éstas sufran daño alguno. Ochocientas bolas de cañón fueron disparadas en vano. Tras una hora de evolución sobre el mar, uno de los artefactos se apartó del grupo dirigiéndose a una velocidad vertiginosa sobre la ciudad. El pánico se generalizó entonces entre la población, provocando varias muertes por aplastamiento tras el paso del aparato, otras por el miedo o por las radiaciones de la nave. Las tres naves se reagruparon después y desaparecieron hacia el Este a gran velocidad.

El 25 de agosto, en el cielo de Martigues, apareció una nave espacial (?) que se mantuvo por encima de la villa durante una hora y treinta minutos. Dos seres salieron de la dicha nave, volando alrededor de ella y pareciendo librarse a un duelo aéreo. Será la última manifestación recogida por ese escrito en la región mediterránea. Una semana más tarde, abundantes lluvias rojas como la sangre regaron la región. Los habitantes pensaron entonces que se trataba de sangre y que se enfrentaban a una venganza divina tras los avistamientos de Génova, Niza y Martigues! Durante 40 días, las capillas, iglesias y catedrales de la región desde Martigues hasta Génova, vieron un enorme gentío acudir a rezar noche y día.

1561-1566: OVNIS SOBRE NUREMBERG & BASILEA

Entre 1561 y 1566, los habitantes de Nürnberg (o Nuremberg, Alemania) y de Basel (o Basilea, Suiza) fueron testigos de fenómenos extraordinarios en el cielo: auténticos 'ballets' aéreos de esferas, discos, tubos sobrevolando las ciudades y librando batalla entre si.

El 7 de agosto de 1566, al alba, numerosos ciudadanos de Basilea, alucinados y aterrorizados, pudieron ver durante varias horas esferas negras librándose a una formidable batalla aérea, invadiendo el cielo de su ciudad: "A la hora del alba, vimos en el aire muchas bolas negras que se dirigían a gran velocidad hacia el sol, luego dieron media vuelta, chocando entre ellas como si se libraran batalla; un gran número de ellas se tornaron rojas y llameantes; luego, se consumieron y se apagaron" escribía Samuel Coccius estudiante en escrituras sagradas y en artes liberales, quien consignó esos extraños acontecimientos en la gaceta de la villa.



En 1566, por lo que atestigua un grabado suizo, los 'ballets' aéreos se repitieron sobre la ciudad de Basilea.

El 4 de abril de 1561, fueron los cielos de Nuremberg testigos de una grandiosa batalla aérea entre ovnis. Algunas naves se estrellaron en los campos cercanos a la ciudad, tal y como lo atestigua un grabado que acompaña el relato, en el que esferas, tubos, discos y otros artefactos curiosos pululan por encima de la ciudad alemana. La gaceta de Nuremberg recoge que: "Al alba del 4 de abril, en el cielo de Nuremberg, muchos hombres y mujeres vieron producirse un muy aterrador espectáculo dónde intervinieron diversos objetos, entre ellas bolas que iban de tres en tres en fila, a veces cuatro en un cuadrado y muchas aisladas, y entre esas bolas, vieron numerosas cruces de color sangre. Luego se vieron dos grandes tubos, en los cuales habían pequeños y grandes tubos que contenían tres, cuatro bolas e incluso más. Todos esos elementos empezaron a luchar entre ellos."

El acontecimiento dura una hora y tiene tanta repercusión que un artista, Hans Glaser, ejecuta un grabado por aquellas fechas que, a día de hoy, figura en la Colección Wickiana de Zürich junto con otros grabados del mismo tema.


AVISTAMIENTOS



Los avistamientos de ovnis o de fenómenos extraordinarios en los cielos siguieron viéndose en los siglos XVII y XVIII, como la observación de dos objetos descritos como "dos ruedas de fuego" que sobrevolaron la ciudad alemana de Hamburgo el 4 de noviembre de 1697, y del que nos ha llegado un grabado conmemorativo (abajo, a pie de texto).

En enero de 1702, en el golfo de Noto (Sicilia), la fragata del marino francés Conde Claude de Forbin, jefe de escuadra de los ejércitos navales de Luis XIV, es nocturnamente sorprendida por un objeto luminoso o "bola de fuego" sobrevolándola sin, al parecer, verse afectada por los grandes vientos, la lluvia y la tempestad desatada sobre la costa siciliana y el mar que separa la insula del reino de Nápoles. El testimonio del conde de Forbin es clave. Es un oficial de la marina real de 45 años, serio, aplicado, valiente y nada dado a contar fantasiosas anécdotas en sus memorias. En ese preciso momento capitanea una fregata de 16 cañones, el Galatea, y tiene por misión cruzar el Adriático para interceptar las ayudas y refuerzos militares destinados al Príncipe Eugenio de Saboya, salidos de la costa de Croacia. De hecho, su testimonio es refrendado por el de su compañero de viaje Cléron de Kerdreux, al mando de la segunda nave de 8 cañones, el Gentille. Dada la mala mar en ese inicio de invierno de 1702, su partida desde el puerto francés de Toulon (Tolón) ha sido accidentada por culpa de las sucesivas inclemencias obligándole, en su ruta hacia Brindisi (Nápoles), a encontrar refugio en el golfo siciliano de Noto. Durante dos horas, la bola luminosa que brillaba como un sol en plena noche (de tal forma que se podía leer cómodamente una carta), permaneció por encima de sus naves insensible a los fuertes vientos de la tempestad. Luego, se apagó lentamente para desaparecer súbitamente en el firmamento. Al parecer, se deduce del texto que el objeto luminoso tenía el tamaño de la luna y flotaba por debajo de los nubarrones.

Otro fenómeno similar se observó en el cielo nocturno de Londres en el año 1710.

El 18 de agosto de 1783, a las 21:45 de la noche, cuatro testigos que se encontraban sobre la terraza del castillo real de Windsor, observaron un objeto luminoso en la zona de Home Counties. Dos de esos testigos eran los hermanos Thomas y Paul Sandby, el primero siendo miembro fundador de la Royal Academy, que encargaron la posterior realización de una ilustración del fenómeno. El testimonio de los cuatro allí presentes fue publicado al año siguiente en las "Transacciones Filosóficas de la Royal Society". Hablan de una nube ovoide desplazándose al filo del horizonte y, bajo esa nube, se vio un objeto luminoso que rápidamente tomó forma de esfera brillantemente iluminada y paró en seco durante un tiempo. Esa extraña esfera de colores celestes se iluminó gradualmente hasta aumentar al máximo su brillo y se desplazó hacia el Este a gran velocidad. Luego, el objeto volador cambió de dirección para desplazarse paralelamente al horizonte antes de desaparecer al Sureste. Afirman que la luz emanada del objeto era tan prodigiosa que iluminaba todo a su paso.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

El triángulo de las Bermudas

El Triángulo de las Bermudas es un área geográfica con forma de triángulo, con un área aproximada de 1,1 millones de km², situada en el océano Atlántico entre las islas Bermudas, Puerto Rico y Fort Lauderdale (Florida). Es famoso porque a mediados del siglo XX varios escritores publicaron artículos en revistas acerca de la presunta peligrosidad de la zona.

Sin embargo las estadísticas de la Guardia Costera de los Estados Unidos no indican que en esa zona haya más desapariciones de barcos y aviones que en otras zonas de igual tráfico.

Ya desde la era de la vela, las naves que viajaban a Europa pasaban continuamente por esta zona para aprovechar los vientos dominantes y la corriente del Golfo. Luego, con el desarrollo de las máquinas de vapor y los barcos con motores de combustión interna, gran parte del tráfico del Atlántico Norte siguió cruzando (y aún lo hace) a través del área del supuesto «Triángulo de las Bermudas».

La corriente del Golfo, un área con un tiempo muy inestable (conocida por sus huracanes), también pasa por el triángulo al abandonar el mar Caribe. La combinación de un denso tráfico marítimo y el tiempo tempestuoso hace posible que algunos barcos se adentren en tormentas y se pierdan sin dejar rastro, especialmente antes del desarrollo de las telecomunicaciones, el radar y los satélites a finales del siglo XX.

Otras áreas que a menudo se insinúa que poseen características inusuales son:
El Triángulo del Dragón, ubicado en el mar del Diablo, cerca de Japón. En Japón no es conocido debido a que la mayoría de los botes perdidos son pequeñas embarcaciones pesqueras sin radio.
El Vértice Marysburgh ubicado al este del lago Ontario (entre EE. UU. y Canadá).

La primera mención documentada acerca de desapariciones en el área se hizo en 1951: E. V. W. Jones —periodista de Associated Press— escribió respecto a algunos barcos perdidos en la zona de las Bahamas. Jones dijo que las desapariciones de barcos, aviones y pequeños botes eran «misteriosas». Y le dio a esta zona el apodo de «Triángulo del Diablo». Al año siguiente (1952) George X. Sand afirmó en un artículo de Revista de Destino que en esa zona sucedían «extrañas desapariciones marinas».En 1964, el escritor sensacionalista Vincent Gaddis (1913-1997) acuñó el término «Triángulo de las Bermudas» en un artículo de la revista amarillista estadounidense Argosy. Al año siguiente publicó el libro Invisible Horizons: True Mysteries of the Sea (‘Horizontes invisibles: los verdaderos misterios del mar’), donde incluía un capítulo llamado «El mortal triángulo de las Bermudas». Generalmente, Gaddis es considerado el inventor del «triángulo» de las Bermudas.

Pero diez años después, el pretendido misterio se convirtió en un verdadero mito gracias a Charles Berlitz (1914-2003), escritor neoyorquino de ciencia ficción, que en 1974 escribió el superventas El Triángulo de las Bermudas, donde copió bastante texto de Gaddis y recopiló casos de desapariciones (muy manipulados y mal presentados), mezclados con falsedades y flagrantes invenciones.

El Triángulo de las Bermudas ha recibido el crédito de muchas desapariciones que ocurrieron en sus aguas extraoficiales (aunque en algunos casos incorrectamente). A la fecha, la mayoría está de acuerdo en que más de 50 naves y 20 aviones se han perdido sin dejar rastro en esa área particular del océano Atlántico. Aunque la mayoría de estas desapariciones pueden explicarse, muchas otras no pueden serlo, y el tema continúa siendo un debate entre creyentes y escépticos.

*Los incidentes más populares se listan a continuación:

1840: HMS Rosalie, barco que se dirigía a La Habana (Cuba), y fue hallado sin tripulación.

1872: el Mary Celeste (hundido entre las islas Azores y la Península Ibérica, a unos 5000 km de distancia de las islas Bermudas); se debe tener presente que a cada lado del triángulo se le atribuye sólo 1500 km

1902 (4 o 21 de octubre): el Freya, buque alemán encontrado a la deriva «poco después» de zarpar de Manzanillo (Cuba), hacia Chile. En realidad había dado la vuelta a Suramérica por Punta Arenas (sur de Chile) y fue encontrado frente a la costa occidental de México (varios meses después de zarpar de Cuba), arrastrado por las corrientes del océano Pacífico.

1909, noviembre: The Spray, un pequeño yate del aventurero canadiense Joshua Slocum (20 de febrero de 1844 – 14 de noviembre de 1909, o días después).

1917: SS Timandra, que se dirigía a Buenos Aires desde Norfolk (Virginia) con una carga de carbón y una tripulación de 21 personas. No emitió ninguna señal de radio, a pesar de que tenía la capacidad para ello.

1918: se hunde la nave carguera USS Cyclops (AC-4) con 308 hombres a bordo, debido a un huracán.

1921: se hunde la nave carguera Carroll A. Deering en el cabo Hatteras (a 1050 km al oeste de las islas Bermudas y unos 800 km al noroeste del triángulo).

1925 (21 de abril): Raifuku Maru (hundido con testigos en medio de una tormenta a 1063 km al norte de las islas Bermudas)

1925, diciembre: se hunde el carguero estadounidense SS Cotopaxi, «que desde la costa de Florida transmitió que el clima se encontraba en calma, y no envió ninguna señal de auxilio». En realidad, Meyers (capitán del barco) informó por radio que el barco estaba escorando y que tenían la bodega llena de agua.

1926: se hunde el SS Suduffco, debido a un huracán (un capitán que salió en su búsqueda lo llamó «el peor clima que he visto en mi vida»).

1938: se hunde el HMS Angloaustralian en las islas Azores (a más de 4000 km del Triángulo), después de emitir «en la tarde hemos pasado Faial. Todo bien».

1942: el submarino francés Surcouf es embestido por el carguero estadounidense Thompson Lykes cerca del Canal de Panamá (a unos 1800 km del Triángulo).

1945: desaparecen 5 aviones TBM Avenger (el famoso Vuelo 19) de la Marina Estadounidense. Encontrados los restos en 1999. Causa del accidente: los aviones se quedaron sin combustible, se desorientaron en el aire (mal guiado por su lider) y quedaron fuera del radio de telecomunicaciones. Finalmente cayeron al océano.

1948: se hunde el SS Samkey (Berlitz dice que se hundió en 1943, pero ese fue el año de inauguración). Dio su posición: 41° 48’ N 24° O (200 km al noreste de Azores, y a 4200 km al noreste del Triángulo). Sólo transmite: «Todo va bien».

1948: desaparece la aeronave Tudor IV Star Tiger, con 31 pasajeros.

1948: desaparece un avión DC-3 NC16002, con 28 pasajeros y la tripulación.

1949: desaparece el segundo Tudor IV, Star Ariel.

1950: desaparece un avión Globemaster, de la Fuerza Aérea estadounidense.

1950: se hunde el carguero estadounidense SS Sandra (de 350 pies), después de pasar por San Agustín (Florida) en su ruta hacia Puerto Cabello (Venezuela).

1952: desaparece un avión de transporte British York con 33 personas a bordo.

1954: desaparece un avión Lockheed Constellation, de la armada estadounidense, con 42 pasajeros a bordo.

1956: desaparece una avioneta de la marina estadounidense, el Martin P5M, con 10 tripulantes.

1962: desaparece un avión KB-50 Tanker, de la fuerza aérea estadounidense.

1963: se hunde el Marine Sulphur Queen, probablemente al desembarcar de Dry Tortugas; cargaba azufre fundido (posiblemente sin medidas de seguridad).

1967: desaparece un avión militar YC-122 convertido en avión de carga.

1967: se hunde el crucero Witchcraft a una milla de Miami; realizó una llamada a la guarda costera, pero a los 19 minutos ya se había hundido completamente.

1970: se hunde el carguero francés Milton Latrides cuando navegaba desde Nueva Orleans hacia Ciudad del Cabo; llevaba una carga de aceite vegetal y refresco cáustico.

1972 (aunque Berlitz dice 1973): se hunden en una tormenta dos cargueros alemanes: el Anita (de 20.000 toneladas, con una tripulación de 32) y su barco gemelo, el Norse Variant (ambos con carga de carbón). Un sobreviviente de este último fue encontrado flotando en una balsa; describió la pérdida del barco en medio de un huracán. Las olas rompieron la tapa de la compuerta y hundieron rápidamente la nave.

1976: se hunde el SS Sylvia L. Ossa en un huracán al oeste de las Bermudas (fuera del triángulo).

1978: se encuentra abandonado al SS Hawarden Bridge en las Indias Occidentales. Se presume que se debió a un crimen cometido. Meses antes, en febrero, la Guarda Costera de los Estados Unidos lo había detenido en Cape Knox y había encontrado marihuana.

1980: se hunde el SS Poet en un huracán, cuando transportaba granos hacia Egipto.

1995: se hunde el carguero Jamanic K (construido en 1943), tras zarpar de Cap-Haïtien.

1997: se hunde un yate alemán.

1999: se hunde el carguero Genesis después de zarpar del puerto de San Vicente; su carga incluía 465 toneladas de tanques de agua, tablas, hormigón y ladrillos; informó de problemas con una bomba de achique un poco antes de perder el contacto. Se realizó una infructuosa búsqueda en un área de 85 000 km2 (33.000 millas cuadradas).

*Otros barcos:

Atlanta (importante buque no desaparecido; el pequeño bote desaparecido se llama Atalanta).
Connemara IV
Gloria Colite
John and Mary
Rubicon (desaparecido en medio de una tormenta tropical; aunque Berlitz afirma que desapareció en clima normal)
Stavenger (barco inexistente inventado por Berlitz).
Debe notarse que algunos de los casos listados anteriormente, que popularmente están asociados con el Triángulo de las Bermudas, realmente no estuvieron en el área del Triángulo en el momento de su desaparición.

jueves, 27 de octubre de 2011

Fenómeno HUM

El domingo por la noche, durante la emisión del programa de Iker Jiménez Cuarto Milenio en la cadena televisiva Cuatro, se habló de los HUM. Los HUM son extraños zumbidos recogidos en diferentes lugares del mundo. Los expertos y estudiosos no se ponen de acuerdo sobre cuáles son las causas y el origen de estos extraños e inquietantes sonidos. Para muchos, indican una alarma, un grito que está lanzando la Tierra avisando, según los más pesimistas, de que algo terrible está a punto de suceder.



Me encanta tu programa Iker y vas con un equipo de primera categoría.

La esfinge, esa gran desconocida

La esfinge, esa gran desconocida